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Reconciliarse con la profesión

Este año éramos menos, a pesar de que el Pazo Do Rio era un enclave inmejorable para celebrar el 4 Congreso de AOPE, de que la hospitalidad del Meliá Maria Pita fue excepcional, de que el Ayuntamiento de A Coruña nos brindó todas las oportunidades para disfrutar la ciudad, y del empeño de Adelaida por hacer de este congreso del que nos llevásemos mucho a nuestras ciudades de origen, y eso querida Adelaida lo has conseguido.

Cartel del 4ª Congreso celebrado en A Coruña

El desplazamiento hasta aquí no era factible para las más de 100 organizadoras que éramos el año pasado. Además ser socio no era condición sine quanon para asistir, por lo que muchas que no han venido se han tomado con calma la renovación. Además el poner como requisito para ser socio unos standares formativos, también ha hecho que muchas otras no hayan querido renovar, además….. Excusas, la realidad es la que ayer pudimos constatar, y es que esto de ser organizador profesional no es fácil, y muchas a los dos años lo dejan, y otras muchas primero dejan AOPE y luego abandonan su proyecto.

Los trabajos llegan con cuentagotas, como me decía Sandra, que lo compagina con homestaging. Tienes que hacer multitud de otras pequeñas acciones (mover las redes sociales, asistir a charlas, hacer metworking, regalar tiempo, venderte muy bien…..) para conseguir hacer lo que en realidad quieres que es organizar un armario, o vaciar un trastero., me decía Ana. Ellas son ya de las veteranas (en una profesión que como tal en España no tiene más de 5 años de trayectoria oficial, por más que muchas llevemos más tiempo) saben lo que dicen, yo las entiendo. Aun así cuando me preguntan si esto tiene futuro sigo diciendo l que decía hace 7 años, si, lo tiene, es un camino a largo plazo, y hay una demanda latente que tenemos que estimular, si lo hacemos muchas a la vez, es más fácil.

Las nuevas (y más jóvenes también en su mayoría) vienen al congreso por primera vez con la fuerza y la ilusión que les da el descubrir que eso que creían que era una rareza, puede ser en realidad la forma de ganarse la vida haciendo lo que les gusta, ¡si hasta hay una Asociación que nos une!, dicen muchas. La más joven, Martina (22 años) no tiene redes sociales dedicadas a la profesión, pero es capaz de trabajar 16 horas seguidas para que un despacho de abogados que la ha contratado para organizárselo un viernes, pueda estar funcionando el lunes. Dice que en vez de irse de copas con los amigos, prefiere dedicar su tiempo a su recién estrenada profesión.

Yo eso no lo puedo hacer, lo admito, yo esa fase ya la he pasado, ahora estoy en otra cosa. Estoy en la fase dos, como Mar nos explicaba en su ponencia de ayer sobre crear empresa, estoy escalando mi negocio, quiero dedicarme a lo que me gusta, vivir de ello, pero no a cualquier precio.

A veces tengo bajones (muchas los tienen), entonces llamo a María, que este año año no ha podido venir, muy a su pesar, me consta), y el congreso sin Maria Gallay es otra cosa. Ella es como la Torre de Hércules, un bastión al que me aferro en mis momentos de querer abandonar, que también los tengo. Igual que yo lo soy para otras.

Torre de Hércules, A Coruña

Y entonces, ¿qué me aporta AOPE?, piensan muchas de las que no han venido, de las que no han renovado. Pues a mi venir al congreso cada año me reconcilia con la profesión, porque veo la lucha diaria de muchas mujeres por sacar adelante un negocio que les apasiona pero que no siempre les da de comer. Porque veo la ilusión de aquellas otras que de repente un día se han atrevido a mirar dentro de ellas mismas y elegir un camino más difícil para vivir, pero mucho más apasionante, y ver que hay un espacio común donde pueden reconocerse en otras personas como ellas, con quienes compartir sus ilusiones, sus penas, y sus logros, como el de Leticia que va a publicar con Planeta, o Elena que va a conseguir hacer su primera mudanza profesional.

Para hacer ver a la sociedad que un organizador profesional no es alguien que sabe ordenar y por eso te va a cobrar un dineral, o que por contratar un servicio de orden de armario no hay porqué avergonzase. Para hacer ver a las empresas de mudanzas, inmobiliarias y colectivos profesionales que AOPE no es un grupo de «marujas aburridas» , como alguna vez he oido, a las que les gusta ordenar y se reunen para hablar de ello, es una profesión que les puede aportar a sus negocios un valor diferenciador, incluso un ahorro de costes.

Detrás de AOPE hay mucho esfuerzo, ilusión, vocación de servicio y profesionalidad, al que le he dedicado dos años de mi vida, y lo volvería a hacer porque es la única manera de hacer ver al mundo que un organizador profesional es alqguien que va a conseguir mejorar la calidad de vida de muchas personas, y sólo con la unión podremos conseguirlo.

Desde hoy otras tres profesionales están al frente en esa lucha, pero Arantxa, Mar y Adela podrán contar conmigo, yo seguiré remando en galeras para que se sigan logrando éxitos que estoy segura llegarán: el epígrafe en hacienda, la homologación por el Ministerio de Educación de la formación, los acuerdos a nivel nacional con sectores estratégicos y colectivos con intereses comunes, que se nos vea todas.

Queda mucho camino por recorrer, lo quieres hacer sola? Yo no.

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